viernes 27 de noviembre de 2009

SOMOS MIGUEL, SOMOS RAFAEL: COMUNICACIÓN CONJUNTA-ARCANGEL MIGUEL Y ARCANGEL RAFAEL

SOMOS MIGUEL, SOMOS RAFAEL: COMUNICACIÓN CONJUNTA-ARCANGEL MIGUEL Y ARCANGEL RAFAEL


A través de Melissa Halsey

Arcángel Miguel

Somos Miguel. Hablamos ahora trayendo la espada de la luz, trayendo la espada de la verdad. Somos Miguel. Estamos aquí con vosotros esta tarde para iluminar esas sombras que vinisteis a traer a la luz. Somos Miguel. Nunca tengáis miedo de las sombras, porque son el otro lado de la luz. Cuando la luz penetre en la sombra, veréis la verdad de todas las cosas. Somos Miguel. Este es el camino. Sigue respirando, siente la verdad de tu ser al conectarte con esta tarde. Siente simplemente la verdad del gran ser que eres, tu grandeza. En esa verdad, mira a esas partes tuyas que te permites ver. Mira esas partes que necesitan amor y aceptación, esas partes con las que quizás ya no estás dispuesto a trabajar, a las que ya no necesitas. Pero no las arrojes fuera de ti como si fuesen indignas. Tráelas al refugio de los brazos de la madre y utilízalas para sanar. El camino hacia la plenitud es la aceptación. El camino hacia la plenitud es la compasión. El camino hacia la plenitud es comprender la fuerza de la vida en todas cosas y encontrar ese lugar de paz que te presenta el mundo por el que caminas cuando están limpios tus ojos, tu corazón tu mente. Somos Miguel. Os traemos esa claridad. Hablamos esta tarde, en la apertura de esta tarde, porque aquí están los que trabajan con la legión de Miguel y con la espada de la luz. Hemos atravesado este vacío para hablarte esta tarde.

Querido hijo de la luz. Ya no hace tanta falta seguir luchando más. La luz no es algo que haya venido jamás a traer la lucha. Viene a traer la paz. Permite simplemente que su luminosidad relaje tu ser. Continúa enfocado en caminar paso a paso, momento a momento. Haz tiempo para estar en las montañas. Haz tiempo para estar con las corrientes de agua. Haz tiempo para estar con los elementos.

Aquellos de vosotros que caminan hacia la apertura pasarán al nuevo ser, al ser ascendido, al ser transformado, al ser completo, al ser espiritual, llamadlo como queráis, la transformación se produce en este planeta tanto si lo creéis como si no. Simplemente, avanzad porque es la hora. Este es vuestro camino. Hay tiempos para esto y tiempos para aquello. En estos tiempos que vivís, en estos tiempos de transformación, el mundo tridimensional comienza a perder su forma y unirse con el mundo de la cuarta dimensión. El mundo de la cuarta dimensión se vacía y comienza a equilibrarse. Cuando paséis a una velocidad más alta y los fotones superiores de luz empiecen a llegar al planeta, todos los individuos tendrán que comprender cómo mantener su equilibrio. El equilibrio es importante. No hay necesidad de alinearse ni con la luz ni la oscuridad. Alinearos simplemente con la verdad. Alinearos simplemente con la integridad. Alinearos simplemente con la compasión amorosa y comprenderéis completamente la perfección de la sombra y de la luz, comprenderéis la integridad en todas cosas. En la quinta dimensión de la que proceden vuestras almas, en los planos más elevados, en las dimensiones más elevadas, no hay separación. La gran ilusión de vuestro plano es la separación. Esta ilusión os impide amar y recibir amor, os impide la entrega y la plenitud, os impide comprender que sois ese mismo adversario que veis en forma de vuestro amigo o enemigo, vuestro esposo, vuestro hijo o vuestro padre. Ese adversario es un reflejo oscuro del ser al que tenéis que abrazar. Cuando comenzamos a amar al ser y nos infundimos en esos lugares duros, introduciendo la luz y la suavidad, comenzamos a ver al otro con compasión y comprendemos que su lucha es nuestra lucha y que no necesariamente tenemos que cambiarlo.

El mayor regalo que podéis ofrecer al planeta es permanecer en vuestra propia luz. Cuando la sustentáis, ella luce para todos. No se plantea decir: "Esto es digno, esto es indigno." Simplemente, luce. Cuanto más os enfoquéis hacia vuestro interior, más crecerá vuestra radiación exterior. Es uno de los interesantes y complejos dilemas de vuestro mundo. Recordad que es un mundo dual y que estáis empezando a equilibraros en él gracias a un nuevo conocimiento. Siempre ha estado presente en este planeta, aunque sólo en los últimos veinte años las personas se han dado cuenta de algo o, tal vez, lo hayan recordado. Así pues, estáis recordando el camino a la plenitud. Cuando recordáis, comenzáis a ver grietas en el tejido del universo. Comenzáis a ver rupturas en las familias, en las relaciones y aun dentro de vuestro ser. Estas grietas o llantos son simplemente el desgarro de los velos alrededor del interior del templo. No os alarméis cuando se desgarren. Sencillamente, id a vuestro interior y planificad vuestro avance por el camino del medio. Planificad vuestro avance desde vuestro interior. Planificad vuestro avance desde vuestro núcleo central.

Somos Miguel. Os decimos: el núcleo central de la luz está con vosotros. La legión de los ángeles está aquí. Caminamos por el planeta a diario. Caminamos por la cuarta dimensión a diario, y por el plano astral, limpiándolo. Os estáis encaminando hacia un tiempo de grandes tempestades en vuestro plano astral. Esas tempestades no necesariamente os afectarán. Si os centráis en la luz y en la verdad, si os centráis en vuestra integridad interna, si os centráis en el silencio del ser, entenderéis que las tempestades, cuando circulan a vuestro alrededor, también pueden moverse a través de vosotros. Te haces apacible y transparente en tu suavidad. En esa transparencia, te transformas. La sorpresa es: viene una gran transformación. Estáis alcanzando una masa crítica de individuos en vuestro planeta que se han reunido en la vibración del amor.


Esa masa crítica se sentirá en varios horizontes. Uno va a producirse en 2005. No hay que preguntarse cómo vendrá, por qué asunto, qué gobierno, qué guerra, qué cataclismo, ni qué cosa. No es necesario saberlo. Lo que es más que necesario saber es que hay que mantenerse centrados en el medio de ese espacio del amor pacífico, suceda lo que suceda en el exterior. Esto puede daros pena desde vuestro conocimiento, pero desde la totalidad entendéis que todas las cosas pasan y que esta también pasará. Esta vida. Este momento. Este cuerpo. Estos cuerpos.


Así que desde la gran integridad del todo, cuando entráis en el vacío, cuando entráis en el centro, comenzáis a sentir las lágrimas en ese tejido y podéis comenzar a conectaros con esos otros seres que fueron separados de vosotros sólo por su forma. Ahora comenzáis a entrar en esa integridad. Mientras respiramos juntos, os pedimos que nos invoquéis, que os enfoquéis en la luz de Miguel, el arcángel, que os enfoquéis en la espada de la verdad y que la invitéis a entrar en vuestro ser si lo deseáis. El don ha sido dado. La invitación ha sido cursada. Tomadla si queréis. No tenéis que recibirla necesariamente. Podéis simplemente observar.

Somos Miguel. Invocadnos tres veces y, mientras entonáis nuestra invocación, invitad mentalmente a esa luz de la verdad a que entre en vuestros chacras y los haga poderosos, a que fortalezca vuestro centro. Lo introduciréis en vuestro cuerpo por la corona y lo anclaréis al suelo por la raíz. Si pedís traer la verdad a vuestra vida, simplemente llamadnos tres veces. Miguel, Miguel, fuego brillante. Miguel, Miguel, trae la luz. Miguel, Miguel, Miguel, fuego brillante, trae esa espada a mi noche. Cuando nos llaméis, lanzaremos luz a la oscuridad y os ayudaremos a fortaleceros mientras desarrolláis el valor y la compasión para ver las sombras de vuestro propio interior. Si podéis verlas, podréis ver las sombras del mundo con bondad y amorosa compasión en todo momento, os transformaréis.

La masa crítica se alcanza con corazones, mentes y almas. Somos Miguel. Extendemos esa invitación ahora. Puedes extender tus palmas y abrirlas para recibir, llamando mentalmente tres veces nuestra vibración para pedir la verdad que necesitéis, la iluminación que necesitéis, la fuerza que necesitéis. Cualquier cosa que necesitéis. Somos Miguel.

La espada se ha hecho para cortar, para podar, para sacar lo que no necesitáis en vuestra vida. Nunca para dañar, sino para liberar luz. Somos Miguel. Estimada hermana, ahora te hablamos con el corazón. Él nunca quiso hacerte daño, la herida que tienes adentro es simplemente un reflejo de la herida que él lleva dentro. Si pudieras permanecer en la fuente de la luz, si pudieras acudir a la madre de la compasión y colocar tu cabeza en su seno, ella la sostendría y te ayudaría a alejar esa herida para que dejes de ir reflejándola de aquí para allá en una asociación que ya no te sirve en el mundo de la 3 D. Recuerda que nuestro mundo de tres dimensiones crea una polaridad, y la polaridad interna crea una tensión, y la tensión crea una fricción, y la fricción crea la energía del adversario, el problema en vuestro mundo. Pasar de la dualidad a la integridad elimina la fricción. Eliminar la fricción supone tener menos energía con la que alimentar a esas sombras que desean devorar heridas, dolores o avaricias. Somos Miguel. Ahora, respira profundamente. Somos Miguel.

Siempre estamos con vosotros. Cuando nos llaméis, acudiremos. Esta es nuestra promesa. Acudiremos para llevar la luz de la verdad, para ser uno con vosotros, para que la espada corte con la confusión. Para utilizar la espada para conseguir claridad. Somos Miguel.


Arcángel Rafael

Somos Rafael. Venimos a hablar esta tarde de los vientos del cambio. El elemento al que favorezco es el viento. Cualquiera que desee dominar la mente o el viento debe invocarme a mí, Rafael. Acudiré y os ayudaré a calmar la mente. Vendré y agitaré las alas, abriendo un espacio para que podáis crear los pensamientos, las flores y las semillas de la luz. Cuando estéis sentados aquí, en vuestro cuerpo, lanzad los pensamientos que hayáis creado en vuestro corazón y bendecidlos. Son simples. Son amorosos. No son ni complejos ni oscuros ni iracundos ni heridos. Esos otros no provienen de vuestro ser original. Provienen de conceptos y creencias, de los sistemas que ya no necesitáis. El mundo se transforma, como se ha predicho. Los golpes van a atravesar la tierra, y verdaderamente, algunos de ellos se van a sentir en lo físico. No os preocupéis de eso. Lo que necesitáis es respirar y encontrar el ser. Tenéis más acceso a equilibrar este mundo a través del interior que de lo exterior. Somos Rafael. Esto es verdad y así es.

Un mundo interior pacífico crea un mundo exterior pacífico, haciendo del universo que sois y del que os rodea un lugar para la paz interior, un jardín como la señora Quan Yin dice a menudo. Cread ese pacífico jardín donde brota la compasión, donde se siembran las semillas del amor y de la luz, donde se siembran las semillas de la paciencia y de la comprensión. No es necesario ser nada más que vosotros mismos, porque no hay nada más grande que vosotros mismos. Para ser, es necesario aceptarse por completo. Los que trabajan diligentemente en el sendero -y muchos de vosotros así lo están haciendo aquí-, los que trabajan diligentemente con la luz, a veces se apartan de ella porque endurecen su mirada y prosiguen avanzando siempre hacia delante, intentando conseguir algo más, algo mayor que vosotros mismos. De nuevo, una forma complicada. Las semillas del Bodhisattva ya están en vosotros. Las semillas del maestro, las semillas del compasivo que vive en todos los seres. Id a vuestro interior. Jugad con esas semillas. Regadlas. Alimentadlas. Colocad vuestra mano derecha en el corazón y abrid la izquierda. Somos Rafael. Os bendecimos desde los planos elevados, trayendo la luz y el amor, trayendo pensamientos de belleza y paz. Permitid que esos pensamientos se siembren en vuestra mente.

No os preocupéis. Charlottesville continúa siendo una ciudad de la luz. Hay una nueva oleada de individuos dirigiéndose hacia vuestra ciudad. Muchos de ellos son almas de las más jóvenes, y muchos de ellos acudirán a vosotros en busca de ejemplo. Acudirán a vosotros buscando los reflejos de esa luz interior que está empezando a crecer. Sed pacientes con vosotros mismos durante el proceso. Os repito que no miréis vuestro trabajo como otra cosa que la alegría. Comenzad a observar ese lastre que os separa de la luz, que os aparta de la alegría y de la belleza. Trabajad desde vuestro interior hacia el exterior. Trabajad con las personas que os rodean y con los que acudan a vosotros. Observadlos. Será especialmente importante, particularmente durante las próximas nueve semanas aproximadamente, que observéis qué individuos se presentan en vuestro camino. Observad lo que os planteen. No hagáis suposiciones. Observad atentamente y observaos mientras les miráis. Mirad hacia dónde estaríais yendo si tuvieseis sus pensamientos. Haced tiempo para la meditación y la contemplación, para ese espacio interior, para estar con el ser, hacedlo cuando vayáis de excursión o cuando os sentéis, lo que practiquéis. No importa, simplemente pasad algún tiempo estando con vosotros mismos en silencio, sobrevolando esas cosas que hayáis observado y pidiendo a vuestro poder más elevado, a vuestros guías, a vuestro ser interior, al espíritu, pide a ese poder que te ilumine, que te ayude a ver lo que se va a presentar ante ti como individuo. Pregúntate "¿qué se está preparando para mí?" Y cuando lo veas, empezarás a vislumbrar el panorama mayor. Empezarás a comprender más plenamente de qué manera eres parte de la transformación de este planeta, permaneciendo en paz y armonía. Somos Rafael. Estamos presentes.

La universidad en esta ciudad comienza a abrirse a un nivel nuevo. Allí están esas semillas que fueron plantadas allí, en pensamientos, construcciones e individuos, todo eso ya está empezando a florecer. La universidad comenzará a ser un faro de luz y el centro de un cambio en la educación para toda la tierra. Comenzarán a ver cambios aquí. Empezad a encontrarlos en vosotros mismos. Somos Rafael.

Os hablaremos de la mente. La mente puede ser peligrosa si no se la cuida. La mente es más peligrosa que un tanque. Recordad que una mente fue lo que creó al tanque. La mente es más peligrosa que la bomba atómica. La mente que creó la bomba atómica fue quien la usó para crear destrucción. Estando en paz con vuestra mente, podréis transformar este mundo. Esa es la única manera. La paz viene de la apertura del corazón. Como se dijo antes, codo a codo, mano a mano, abrid la flor, aspirad la energía, sentid el meridiano del corazón conectado y la totalidad regresando a ese corazón, separado pero completo. Sostened ese grial de luz y respirad. Somos Rafael. Levantad ese grial e invocadnos de nuevo tres veces para recibir tanto como podáis. Exactamente lo que necesitéis, lo que sea perfecto para vosotros.
Esta tarde tenéis abundante energía transformacional en vuestras manos y en vuestro chacra del corazón. Os durará por lo menos de dos a tres horas. Tomad vuestra energía y buscad algún tiempo para estar a solas y en silencio. Levantad vuestras manos y bendecid vuestro hogar, bendecid vuestro ser, bendecíos a vosotros mismos, queridos. Somos Rafael. Somos uno.

 

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